En un procedimiento cercano al método paranoico crítico surrealista, este trabajo explora el modo en que la psique de los modernos occidentales está habitada por el fantasma de la estética del colonizado. Si hoy podemos reconocer en los desechos del empaque industrial la estética de las máscaras africanas es porque, incluso en el inconsciente de nuestros objetos, aparece la huella del otro. Como Kader Attia ha señalado: “Si encontráramos esta obra en otro siglo, nos resultaría incomprensible”. Los ready-mades de Attia no confirman la estética dominante. Duchamp tenía razón en decir que el espectador da el acabado final de la obra de arte, pero no sin incorporar también los fantasmas de la visión occidental.
En un procedimiento cercano al método paranoico crítico surrealista, este trabajo explora el modo en que la psique de los modernos occidentales está habitada por el fantasma de la estética del colonizado. Si hoy podemos reconocer en los desechos del empaque industrial la estética de las máscaras africanas es porque, incluso en el inconsciente de nuestros objetos, aparece la huella del otro. Como Kader Attia ha señalado: “Si encontráramos esta obra en otro siglo, nos resultaría incomprensible”. Los ready-mades de Attia no confirman la estética dominante. Duchamp tenía razón en decir que el espectador da el acabado final de la obra de arte, pero no sin incorporar también los fantasmas de la visión occidental.