El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo
Serpientes enroscadas | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
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Serpientes enroscadas

Región Altiplano central
Período Posclásico tardío
Año 1200-1521 d.C.
Técnica Piedra esculpida en bulto, relieve, bajorrelieve y abrasión
Ubicación Salas de Arte Contemporáneo. Piezas Prehispánicas
Investigador

Contemplar las dos esculturas de piedra de bulto redondo, que de manera realista representan a una serpiente de cascabel enroscada, su cuerpo lleno de escamas y enrollado para mejor mostrar el crótalo y la lengua bífida, nos remite al término cóatl que en lengua náhuatl significa serpiente y culebra.  

En conjunto con otros ejemplos de serpientes enroscadas esculpidas en piedra muy semejantes, que albergan el Museo de Antropología e Historia en la Ciudad de México y el Museo Británico de Londres, estos ejemplos ponen en evidencia que el tema de la serpiente enrollada y enroscada caracteriza de manera singular el arte escultórico de los mexicas de Tenochtitlan.

Se ha de considerar que al representar la serpiente enrollada nos exprese que está lista para atacar, la manera en la cual se comprime para después saltar súbitamente y atrapar a su presa con gran velocidad, para morderla o comprimirla para después engullirla.

La representación de serpientes en formas cuidadosamente enrolladas y colocadas en espiral contrasta con aquellas representaciones de largas serpientes ondulantes que durante la época del período Clásico y Epiclásico son imágenes recurrentes en las plataformas, los templos o las alfardas de Teotihuacán, Xochicalco, Cacaxtla o Chichén Itzá, que comúnmente son identificadas como Quetzalcóatl o Kukulkán, la serpiente emplumada.

La presencia de las serpientes enroscadas esculpidas en piedra entre los nahuas también tiene sentido, aunque es un animal cargado de significados que se encuentran estrechamente ligados en la cosmovisión mesoamericana. Es símbolo de la fertilidad de la tierra, a manera de un ser celeste, espiritual y acuático, -como explica Mercedes de la Garza quien se ha dedicado a su estudio, fundamentalmente entre los habitantes de los pueblos mayas-.

En época tardía, y entre los nahuas principalmente, la serpiente continúa siendo comprendida como un ser, que si bien posee un poder fecundante y engendrador, no necesariamente se vincula con la figura de Quetzalcóatl.  Es importante considerar que el animal, así como sus atributos, se ha vinculado a muchos dioses cuyo nombre termina en coátl- culebra, serpiente, por ejemplo a Mixcóatl cuyo nombre en náhuatl significa "Serpiente nube " y a su madre Cihuacóatl, "Mujer serpiente", y también a Chicomecóatl, "Siete serpiente", quien es la Diosa del maíz, deidad de los mantenimientos.

Es evidente el hecho de que entre los pueblos prehispánicos las serpientes y culebras representan algo positivo, son objeto de culto y adoración, a la vez que entendidas como símbolo de renacimiento y transformación. Su significado en el seno de estas culturas es muy lejano a la manera en la que es comprendida en la tradición cristiana, en la cual la serpiente se vincula a nociones ligadas al pecado y la maldad. Prueba de lo anterior es que el noveno signo del ciclo calendárico de los nahuas se llama ce cóatl, y como lo explica Bernardino de Sahagún, decían que era un signo bien afortunado y próspero. Los que nacían en él eran felices y prósperos y era muy favorable a los mercaderes pochtecas, por lo que cuando partían a tierras remotas lo aguardaban y procuraban iniciar sus viajes en esta fecha.

El estudio de las esculturas que aquí vemos es relevante pues el erudito Ángel María Garibay K. indica que uno de los nombres míticos de México es coatli izomocoyan, que significa “enroscadero de la serpiente” (Garibay, Sahagún 1985:923), y parecería que es justamente la postura de las serpientes la que explica la presencia de estas esculturas entre los nahuas, como las podemos encontrar en Tenochtitlan.

Contemplar las dos esculturas de piedra de bulto redondo, que de manera realista representan a una serpiente de cascabel enroscada, su cuerpo lleno de escamas y enrollado para mejor mostrar el crótalo y la lengua bífida, nos remite al término cóatl que en lengua náhuatl significa serpiente y culebra.  

Obras de la sala

El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo