El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico
Excéntrico de pedernal  | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
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Excéntrico de pedernal

Cultura Maya
Período Clásico tardío
Año 650-900 d.C.
Técnica

Pedernal tallado con pintura roja

Ubicación Bóveda Prehispánico
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1612
Investigador

La elaboración de herramientas con piedras, conocida también como industria lítica, es una de las actividades más antiguas de la humanidad y para muchos investigadores, la primera. Presente desde hace poco más de dos millones de años, su existencia consideró a diversos homínidos que habitaron previo al surgimiento del homo sapiens.

Al continente americano llegaron de la mano de sus primeros pobladores que, a medida de sus necesidades, adoptaron su manufactura al tiempo y contextos determinados. Gracias a sus características, dentro del registro arqueológico, son las que mejor se conservan. En ellas se precisa la transformación de una roca natural a un artefacto, en el que se encuentra proyectado desde la obtención de la materia prima, cantidad, calidad y distribución de los artefactos elaborados y, por supuesto, su aplicación.

En el caso de los estudios mesoamericanos, existen dos categorizaciones para el estudio de la lítica, que deriva de su proceso de manufactura: pulida y tallada. En ésta última, su característica principal es la elaboración a partir de la presión y percusión, directa o indirecta, de los materiales. Esta consistía inicialmente en devastar el bloque o núcleo, generando una preforma; posteriormente el trabajo era realizado de manera minuciosa y controlada, muy posiblemente por los maestros del taller, quienes buscaban en todo momento refinar el producto.

La pieza catalogada con el número 1612 de la colección sin duda es un claro ejemplo de una obra pétrea tallada. Manufacturada en roca sedimentaría de tono marrón, mejor conocido como pedernal, el artefacto en cuestión se trata de un excéntrico que evoca la forma de una punta de lanza.

Es importante mencionar que entre los rasgos más distintivo de estos objetos se encuentra su compleja silueta constituida por líneas rectas y curvas que en combinación, generan formas únicas. Asimismo, destaca su función ritual asociadas a ofrendas donde se muestran como elementos votivos.

En el caso de nuestro excéntrico, destaca el gran refinamiento resultado de un tallado minucioso. La condición de la punta, por ejemplo, nos permite vislumbrar el juego de volúmenes entre el extremo distal agudo y el resto del cuerpo. No obstante, la forma triangular no se pierde y se constituye de bordes cóncavos, mientras que su base, carente de péndulos, es recta con aletas redondeadas que delimitan el espacio donde se colocaría el astil.

Exhibe cuatro muescas semicirculares que dotan a la pieza de una silueta particular. Aunado a ello, resalta el pigmento rojo manifiesto en la zona proximal de la pieza, mientras que en el sector distal ostenta una tenue capa de cal, ahora amarillenta, consecuencia de la humedad. Finalmente, la presencia de pintura nos revela que la punta no fue usada tras colocarse su color, lo que podría fortalecer su función como excéntrico.

La elaboración de herramientas con piedras, conocida también como industria lítica, es una de las actividades más antiguas de la humanidad y para muchos investigadores, la primera. Presente desde hace poco más de dos millones de años, su existencia consideró a diversos homínidos que habitaron previo al surgimiento del homo sapiens.

Obras de la sala

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