El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Representación dual de la sexualidad | El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla

Representación dual de la sexualidad

Región Regiones diversas
Período Clásico-Posclásico
Año 500 a.C.-900 d.C.
Técnica Diversos materiales y técnicas
Medidas

Dimensiones variables

Ubicación Sala 5. Pulsiones y transgresiones

La representación de la fi­gura femenina como símbolo de fertilidad se entremezcla con la percepción erótica del cuerpo, asumida por las culturas mesoamericanas con apertura y naturalidad. Las ­figuras votivas destacan, de manera abiertamente desproporcionada, senos, caderas, muslos y vulva, aludiendo simultáneamente a la sexualidad y la fertilidad. A estas representaciones se suma la doble cabeza, símbolo de la dualidad que condujo el pensamiento prehispánico.

Este rasgo sugiere la concepción también dual de la sexualidad, representada en las diosas centrales femeninas. Xochiquétzal, la diosa del amor, las flores y la música, amparaba las relaciones de amor erótico que no tenían como fi­nalidad la reproducción. Tlazoltéotl, diosa de la procreación y la fertilidad, protegía las relaciones reproductivas además de que se le atribuía el poder para generar la lujuria. En el pensamiento prehispánico, el sexo se relacionaba con lo divino y el orden del universo y la naturaleza, en tanto que la reproducción permitía al ser humano contribuir al equilibrio del cosmos.

La representación de la fi­gura femenina como símbolo de fertilidad se entremezcla con la percepción erótica del cuerpo, asumida por las culturas mesoamericanas con apertura y naturalidad. Las ­figuras votivas destacan, de manera abiertamente desproporcionada, senos, caderas, muslos y vulva, aludiendo simultáneamente a la sexualidad y la fertilidad. A estas representaciones se suma la doble cabeza, símbolo de la dualidad que condujo el pensamiento prehispánico.

Obras de la sala

Obras asociadas

Salas de El tiempo en las cosas II. Salas de Arte Contemporáneo