Figurilla sedente con columna deforme | El tiempo en las cosas. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
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Figurilla sedente con columna deforme

Región Altiplano Central
Período Preclásico Medio, Fase Manantial
Año 1000-800 A.C
Técnica Barro modelado, inciso, pastillaje con engobe y restos de pigmento rojo 
Medidas 6.9   x 3.3  x 3.8  cm
Ubicación Salas de Arte Contemporáneo. Piezas Prehispánicas
Investigador (es)

Descripción

Temas como la salud, la enfermedad, la vejez, la reproducción o la belleza, son recurrentes en el arte figurativo de las sociedades del Preclásico mesoamericano. Como se observa en múltiples piezas de la colección, uno de los temas favoritos de los artistas precolombinos fue la figura humana, cuan uniforme era y las peculiaridades que escapan a la normalidad.

Durante la fase Manantial en particular, y el Preclásico medio en general, la técnica empleada para la elaboración de figurillas permitió a los artesanos crear una estandarización de las imágenes, pero también una fluidez en las formas que los llevaron a expresar clara y elaboradamente las sutilezas de su entorno.

La pieza que aquí se presenta muestra a un personaje posiblemente masculino, sedente y encorvado, con la pierna izquierda flexionada al frente y pegada al cuerpo, en la cual se alcanza a apreciar el pie. Quizás se deba a la posición general del personaje, sin embargo, su extremidad inferior no se observa tan gruesa como en otros ejemplares del mismo tipo y el pie no es simplemente un doblez en la arcilla, sino que parece que se modeló a propósito de manera abultada, agregándole extrañeza a la forma general.

Sus brazos se fracturaron y perdieron con el tiempo, lo mismo que su pierna izquierda, sin embargo, el brazo derecho pudo haber estado recargado sobre su rodilla, pues ésta también está despostillada.

Como tocado lleva un gorro o casco decorado con pequeñas incisiones del que cuelgan dos tiras de lado y hacia atrás que forman un diseño triangular, y no se observa más cabello alrededor. El resto de su ajuar lo componen orejeras circulares aplicadas al pastillaje. Más allá de los adornos que lleva en la cabeza y rostro, el personaje carece de ropa y, sin embargo, no se observan órganos sexuales marcados ni la presencia de senos por lo que se intuye que sea masculino.

No sobra mencionar que los rasgos de su rostro tienen una conformación ligeramente tosca. Los punzonados en ojos y boca que son típicos de este estilo no se encuentran aquí. De igual forma, la posición general del personaje es inusual.  A pesar de que en este tipo de figurillas se han localizado grandes ejemplos de contorsionistas o acróbatas, en este caso únicamente se encuentra girada hacia la izquierda, presentando una dinámica no muy común en este estilo.

Finalmente, el aspecto más destacable en este personaje es que, a lo largo de toda su espalda, se observa una clara deformidad. Si la delgadez de la pieza en general indica quizás la falta de salud, es en la columna vertebral que esta imagen se encuentra realzada. La espalda del individuo presenta una gran curvatura, incrementada a manera de cresta en la parte media y que además se señala por una serie de incisiones paralelas que destacan las costillas de éste. Tal fue el esmero en la elaboración de esta pieza y su intención de mostrar una malformación, que el detalle más llamativo de ella se encuentra precisamente en la espalda, cuando comúnmente estas figurillas sólo mantienen un alisado sencillo como técnica de acabado en la parte posterior.

El conjunto de delgadez con la espalada curva y jorobada, además de esas incisiones podría hacer pensar en la representación de la vejez, sin embargo, no necesariamente esa es la imagen que se muestra. Muy probablemente se trate de un individuo con algún padecimiento, quizás algún tipo de enanismo, comúnmente representados en el arte figurativo mesoamericano, que le provocó tal deformidad.

Además de las características descritas, la pieza fue cubierta con un baño de engobe y tiene restos de pigmento rojo, particularmente en la espalda.

La figurilla en su conjunto nos entrega una impresionante representación artística de la malformación del cuerpo humano, contorciones inalcanzables que parecen caer más en lo abstracto. La riqueza de la pieza recae en el empeño que el artista puso en capturar las formas divergentes de su modelo y lograr que el espectador sienta el dolor de la enfermedad.

Temas como la salud, la enfermedad, la vejez, la reproducción o la belleza, son recurrentes en el arte figurativo de las sociedades del Preclásico mesoamericano. Como se observa en múltiples piezas de la colección, uno de los temas favoritos de los artistas precolombinos fue la figura humana, cuan uniforme era y las peculiaridades que escapan a la normalidad.

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