Cabeza antropomorfa con representación de Xipe-Tótec | El tiempo en las cosas. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Cabeza antropomorfa con representación de Xipe-Tótec | El tiempo en las cosas. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Cabeza antropomorfa con representación de Xipe-Tótec | El tiempo en las cosas. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Cabeza antropomorfa con representación de Xipe-Tótec | El tiempo en las cosas. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Cabeza antropomorfa con representación de Xipe-Tótec | El tiempo en las cosas. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
Cabeza antropomorfa con representación de Xipe-Tótec | El tiempo en las cosas. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla

Cabeza antropomorfa con representación de Xipe-Tótec

Región Centro Sur de Veracruz.
Período Clásico Tardío
Año 600-900 d.C
Técnica Arcilla moldeada y modelada con aplicaciones al pastillaje.
Piezas por lote 2
Medidas 17.8   x 14  x 8.3  cm
Ubicación Salas de Arte Contemporáneo. Piezas Prehispánicas
Investigador

Descripción

En la Costa del Golfo, la representación de deidades o elementos asociados a ellas puede encontrarse en el campo del orden popular o del estatal. Las primeras suelen ser regionales y tener características particulares, tal es el caso del Dios Narigudo de la cuenca baja de los ríos Jamapa y Cotaxtla; las denominadas Caritas Sonrientes de La Mixtequilla; o las figurillas San José Acateno del Centro Norte de Veracruz. Todas ellas se encuentran por miles por lo que se puede asociar a un ritual local en cada área.

En las representaciones de deidades del campo estatal se pueden encontrar personajes que rebasan el ámbito local; Miguel Ángel Covarrubias en 1964 ya había realizado una comparación evolutiva del dios de la lluvia, pero, desde la clasificación del panteón olmeca por Peter Joralemon en 1971, se propuso una evolución de los dioses del Preclásico hasta el Posclásico, de esas deidades que fueron más allá de los límites un grupo o una región mesoamericana.

     Dentro de esta clasificación se identificó al dios VI, el cual es recurrente en la iconografía olmeca. Las características básicas de este personaje se mantienen en el tiempo con cambios en su adaptación estilística temporal y espacial hasta convertirse en Xipe-Tótec.

     Las dos piezas cuentan con características de Xipe-Tótec, aunque son variantes del personaje. La principal característica es la doble boca que representa al desollado como máscara de otro personaje.

En este análisis hablamos de una cabeza antropomorfa con representación de Xipe-Tótec con dimensiones de 17.5 cm de alto y 45 cm de ancho, por relación corporal con las proporciones 1:3 (relación cuerpo-cabeza) la altura total de está rondaría los 75 cm de pie. Se tiene una pieza asociada a la cultura mexica (Posclásico tardío) registrada en el Museo Nacional de Antropología con el mismo resplandor en el tocado y aplicaciones circulares en la banda de la frente de la pieza.

La técnica de elaboración es moldeada y modelada con acabado alisado de pasta color café claro, el interior es hueco con escape de calor por orificio rectangular en la parte posterior, esta sección se observa la manera en que fue adosada principalmente a los costados de la pieza. La cabeza es de forma triangular con el mentón ligeramente redondo; los ojos son semioblicuos en altorrelieve y con los párpados cerrados con incisiones verticales en los superiores, no se observan las carúnculas lagrimales pero el pliegue en esa parte del ojo está marcado, así como la marca de los arcos superciliares; en la nariz es ancha y redonda con las aletas nasales anchas donde se observan las fosas nasales por punzonado; la boca presenta ligero retrognatismo, está muy abierta con los labios gruesos y no es visible el surco subnasal, dentro de esta boca se observa otra que está cerrada y fue agregada como tapón de la primera boca (desde el interior de la pieza se observa con claridad la manera en que se agregó), los labios son gruesos con comisuras hacia abajo y el surco subnasal presente; en los rasgos se puede apreciar que tiene bien marcados los surcos nasogenianos; y no se observan las orejas.

En los adornos se ve que las orejeras son circulares planas con aplicación circular en el borde, por lo menos en la izquierda y marca en ambas de una aplicación circular al centro, sin embargo, no las conserva. La pieza cuenta con un tocado elaborado de tipo resplandor solar que está amarrado en el mentón. El tocado está dividido por un pliegue al centro que sigue la forma del mismo, en la parte superior de ese pliegue se observa al centro quizá el cuerpo de un zoomorfo, pero en su borde está roto por lo que no se sabe qué tipo de animal es, incluso parece que se unía al tocado en su parte central superior ya que este también está roto, al costado izquierdo del pliegue se observa una aplicación oval fracturada que aparentemente se unía al costado inferior del adorno zoomorfo, tal vez se trataba de la extremidad inferior, del lado derecho sólo se observan las fracturas y no algún resto de la esa sección de la pieza; en el extremo izquierdo se observa un amarre de dos tiras verticales con listón central vertical. Debajo del pliegue se observa una banda que se extiende hasta las sienes, en ella se tienen aplicaciones circulares al pastillaje (seis de ocho posibles), por debajo del tocado se puede observar el cabello del personaje colocado por aplicaciones al pastillaje triangulares con incisión vertical en cada uno. Como se mencionó, el tocado está amarrado en el mentón por una banda gruesa que sale de las sienes y sin amarre. Debajo de la orejera izquierda se observa un fragmento del collar de dos bandas de adornos cilíndricos de punta redondeada (sólo tres de ellos).

En la Costa del Golfo, la representación de deidades o elementos asociados a ellas puede encontrarse en el campo del orden popular o del estatal. Las primeras suelen ser regionales y tener características particulares, tal es el caso del Dios Narigudo de la cuenca baja de los ríos Jamapa y Cotaxtla; las denominadas Caritas Sonrientes de La Mixtequilla; o las figurillas San José Acateno del Centro Norte de Veracruz. Todas ellas se encuentran por miles por lo que se puede asociar a un ritual local en cada área.

Otras piezas de la sala