Retablo a San Pedro | Salas de Arte Virreinal y Siglo XIX | Museo Amparo, Puebla
Retablo a San Pedro | Salas de Arte Virreinal y Siglo XIX | Museo Amparo, Puebla
Retablo a San Pedro | Salas de Arte Virreinal y Siglo XIX | Museo Amparo, Puebla
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Región Coahuila
Período Siglo XIX
Año 1858
Técnica Óleo sobre madera
No. registro EXVO.01190

Inscripciones y/o leyendas

Transcripción:

El año de 1858 les acontesio a Juan Solorio i Teofilo Agundes averse estrellado con sus condutas que llebaban en la bajada de San Pedro epayucan ebiendo salido sumamente eridos i maltrechos i en tan terrible transe se encomendaron a San Pedro Santo Patron qien les debolbio su salud dan grasias.

Actualización de las grafías:

El año de 1858 les aconteció a Juan Solorio y Teófilo Agundes haberse estrellado con sus conductas que llevaban en la bajada de San Pedro Epayucan habiendo salido sumamente heridos y maltrechos y en tan terrible transe se encomendaron a San Pedro Santo Patrón quien les devolvió su salud dan gracias.

Transcripción:

Descripción

A San Pedro.

En el retablo se observa una escena que se desarrolla a las afueras de un pueblo o zona urbana. En la parte izquierda del mismo vemos una carreta tirada en el suelo; a ambos lados de la carreta, se encuentran dos hombres, uno de ellos, sangrando por la cabeza. En el centro de la imagen se puede visualizar figuras de animales, al parecer ganado.

En la parte derecha, vemos a San Pedro sobre una nube, el cual posa con una aureola dorada. Debajo, se encuentran dos hombres hincados, ambos con una vela en sus respectivas manos, y girando su cabeza hacia San Pedro.

Óleo sobre madera.

Obra mexicana de factura popular.

Fechada en 1858.

Transcripción:

El año de 1858 les acontesio a Juan Solorio i Teofilo Agundes averse estrellado con sus condutas que llebaban en la bajada de San Pedro epayucan ebiendo salido sumamente eridos i maltrechos i en tan terrible transe se encomendaron a San Pedro Santo Patron qien les debolbio su salud dan grasias.

Actualización de las grafías:

El año de 1858 les aconteció a Juan Solorio y Teófilo Agundes haberse estrellado con sus conductas que llevaban en la bajada de San Pedro Epayucan habiendo salido sumamente heridos y maltrechos y en tan terrible transe se encomendaron a San Pedro Santo Patrón quien les devolvió su salud dan gracias.

A San Pedro.

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