Escritorio-cajonera de marquetería | Salas de Arte Virreinal y Siglo XIX | Museo Amparo, Puebla

Escritorio-cajonera de marquetería

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Región Puebla
Período Siglos XIX-XX
Técnica Maderas teñidas y gateadas, paloescrito (granadillo), pino, limón, terciopelo y bronce
No. registro VS.AU.009
Medidas 109   x 122  x 55  cm
Investigador

Descripción

En el siglo XVIII hacen su aparición los escritorios de cilindro. Tal vez los mejores ejemplos sean los anglosajones. Reciben este nombre por la tapa curva abatible, en forma de cilindro, que oculta el espacio destinado a la escritura. Por el exterior, cuando la mencionada tapa está cerrada, el mueble parece ser una simple cómoda. Puebla de los Ángeles produjo esta clase de muebles de gran prestigio social a lo largo de esa centuria y el siglo XIX (incluso hay ejemplos del siglo XX). Ahora bien, una variante de estos escritorios incluye una tapa abatible de corte recto que tiene la misma finalidad de ocultar el escritorio y la cajonería interiores. Algunos ejemplos incluyen librerías fingidas con los cantos de los supuestos libros empastados con lujo extremo.

El trabajo de la marquetería incluye maderas teñidas y gateadas, paloescrito (granadillo), pino y limón. Por el exterior de la tapa se observan guías florales que se entrelazan y diseños geométricos que recuerdan los trabajos del trampantojo o trompe l’oeil. Hay un predominio del color verde en las maderas teñidas. El mecanismo que permite mover la tapa es de bronce y las bocallaves son de madera.

Un punto interesante son los motivos circulares que aparecen, tanto en la tapa superior, como en los laterales; se trata de un trabajo muy fino de embutidos con sombreados. Otro juego cromático de gran belleza es el uso de maderas gateadas. La parte destinada a la escritura muestra un recubrimiento de terciopelo verde. Los profesionales del siglo XIX incluían en sus oficinas muebles de este tipo, los cuales les otorgaban el anhelado prestigio social. Puebla de los Ángeles produjo escritorios-cómodas de gran belleza y calidad indiscutibles. Estas obras son muy apreciadas en el mercado del arte.

En el siglo XVIII hacen su aparición los escritorios de cilindro. Tal vez los mejores ejemplos sean los anglosajones. Reciben este nombre por la tapa curva abatible, en forma de cilindro, que oculta el espacio destinado a la escritura. Por el exterior, cuando la mencionada tapa está cerrada, el mueble parece ser una simple cómoda. Puebla de los Ángeles produjo esta clase de muebles de gran prestigio social a lo largo de esa centuria y el siglo XIX (incluso hay ejemplos del siglo XX). Ahora bien, una variante de estos escritorios incluye una tapa abatible de corte recto que tiene la misma finalidad de ocultar el escritorio y la cajonería interiores. Algunos ejemplos incluyen librerías fingidas con los cantos de los supuestos libros empastados con lujo extremo.

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