Jugadores de pelota | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Jugadores de pelota | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Jugadores de pelota | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Jugadores de pelota | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Jugadores de pelota | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Cultura Huasteca
Región Huasteca, norte de Veracruz o sur de Tamaulipas
Período Clásico tardío
Año 600-900 d.C.
Técnica

Barro modelado, con decoración incisa y pintura

Piezas por lote 2
Medidas

10.3 x 6.4 x 32.3 cm | 10.3 x 5.1 x 33.7 cm

Ubicación Sala 2. El mundo religioso
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1167
Investigador

Descripción

La Huasteca, un enorme territorio en el oriente de Mesoamérica cuya uniformidad cultural le viene de una probada unidad étnica y lingüística, se extiende entre el mar de Tamaulipas y las montañas de Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí. Atravesada por grandes ríos, contrastante en clima y vegetación, vio el surgimiento de múltiples asentamientos prehispánicos, varios de ellos de una antigüedad que hoy sorprende puesto que atestiguan en sus orígenes una notable complejidad política y social.

La cuenca del río Pánuco fue particularmente rica en manifestaciones culturales; se mantuvo densamente poblada hasta el siglo XVI y experimentó un acelerado desarrollo artístico que se plasma en varios siglos de producción alfarera. Muy comunes en la región son las figurillas de cuerpos estilizados que se fabricaron por cientos desde los inicios del período Clásico, hombres y mujeres en los que destaca su aparente desnudez. Muchas de ellas ponen especial cuidado en representar sobre el faldellín un grueso cinturón que identifica el atuendo de los antiguos jugadores de pelota. Las rodilleras y coderas terminaron por formar parte de la vestimenta de los gobernantes puesto que estos últimos eran considerados como jugadores de pelota por antonomasia.

Más que de un juego se trataba de una elaborada ceremonia religiosa estrechamente vinculada con el ritual del sacrificio humano. Esta figurilla es típica de la alfarería de la cuenca del río Pánuco y dado su grado de conservación es posible que proceda de un ajuar funerario, y no es de ningún modo imposible que otras figurillas de la colección del Museo pudieran haber sido halladas en el mismo lugar dadas las semejanzas de las formas y las características del barro. Se trata de una figura femenina de excelente factura recubierta por un baño de arcilla de color naranja; se encuentra de pie y lleva un elegante tocado decorado con pintura negra hecha con chapopote. Llama la atención el cuidado puesto en el modelado de los adornos, particularmente el collar y el elaborado “yugo” que se ajusta a la cintura, debajo del cual se asoma un pequeño braguero pintado de color negro.

La Huasteca, un enorme territorio en el oriente de Mesoamérica cuya uniformidad cultural le viene de una probada unidad étnica y lingüística, se extiende entre el mar de Tamaulipas y las montañas de Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí. Atravesada por grandes ríos, contrastante en clima y vegetación, vio el surgimiento de múltiples asentamientos prehispánicos, varios de ellos de una antigüedad que hoy sorprende puesto que atestiguan en sus orígenes una notable complejidad política y social.

Otras piezas de la sala