El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico
Hombre con rostro expresivo que se lleva las manos a la cintura | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Hombre con rostro expresivo que se lleva las manos a la cintura | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Hombre con rostro expresivo que se lleva las manos a la cintura | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Hombre con rostro expresivo que se lleva las manos a la cintura | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Hombre con rostro expresivo que se lleva las manos a la cintura | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Hombre con rostro expresivo que se lleva las manos a la cintura | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Hombre con rostro expresivo que se lleva las manos a la cintura | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla

Hombre con rostro expresivo que se lleva las manos a la cintura

Cultura Tradición Mezcala
Región Cuenca media del Balsas
Período Preclásico tardío-Clásico tardío
Año 500 a.C.-900 d.C.
Período 9 Preclásico tardío-Clásico tardío
Año 500 a.C.-900 d.C.
Técnica

Piedra tallada y pulida

Medidas 12.4   x 6.4  x 3.1  cm
Ubicación Sala 3. Cuerpos, rostros, personas
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1013
Investigador

Reconocemos bien la tradición Mezcala como una manifestación artística que ocurrió específicamente en piedra tallada de pequeñas dimensiones y que se aplicó a la elaboración de conjuntos funerarios. La mayor parte de las piezas Mezcala son figuras humanas esquemáticas, quizá un ochenta por ciento o más. Existen también animales, templos, máscaras, cetros y algunos otros objetos.

Las figuras humanas, que deben haber representado a los difuntos y a sus deudos, quizá también a sus ancestros, responden siempre a un mismo diseño: son representaciones frontales, esquemáticas, simétricas, más bien planas, con los brazos doblados en ángulo recto sobre el abdomen y en ocasiones plegados en forma de cruz. El grado de abstracción de algunas de estas representaciones es tan notable que el cuerpo entero parece resolverse con unas cuantas líneas rectas; ocasionalmente se percibe cierta curvatura en las piernas, especialmente por el efecto de la cuerda que sirve de segueta para hacer un corte y separar ambas.

Esta pieza representa una vertiente de dicha tradición; al igual que la número 960, tiene cierta curva o redondez en los brazos, que no es usual en otras piezas; pero sobre todo llama la atención la presencia de volúmenes que denotan un trato más naturalista del rostro y lo proveen de cierta expresión. 

Lo que resulta llamativo es el alejamiento de las formas más esquemáticas, casi geométricas y altamente sintéticas de otras figuras de la tradición. Esto ocurre en el mismo grado en que se procura cierto naturalismo y algo de expresión facial.

Un detalle en la técnica aplicada esta pieza, junto con las figuras 957 y 963, es la perforación de un hueco entre los brazos y el tronco. Para lograr dicho hueco tiene que haberse utilizado un taladro, y posteriormente un instrumento alargado que puede haber sido una cuerda o un pulidor de piedra con forma de lima.

Reconocemos bien la tradición Mezcala como una manifestación artística que ocurrió específicamente en piedra tallada de pequeñas dimensiones y que se aplicó a la elaboración de conjuntos funerarios. La mayor parte de las piezas Mezcala son figuras humanas esquemáticas, quizá un ochenta por ciento o más. Existen también animales, templos, máscaras, cetros y algunos otros objetos.

Obras de la sala

El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico