Durante el devenir de las sociedades del preclásico en la Cuenca de México se desarrollaron distintos patrones estéticos que quedaron reflejados en la cultura material. La variedad existente entre las representaciones de personajes en distintas regiones de la cuenca y en diferentes momentos históricos, han llevado a los investigadores a identificar estilos característicos.
La presencia de los rasgos olmecoides es uno de ellos, más adelante en el tiempo se observan elementos que recuerdan profundamente a la estética del bajío. Esta pieza muestra algunos rasgos considerados como transicionales entre fases y estilos.
La figurilla guarda algunas similitudes con el Tipo D3, aunque debido a las características de manos, pies y cabeza no es posible identificarla plenamente. Representa a un individuo sedente con las piernas abiertas extendidas y con los brazos igualmente extendidos hacia los lados. Una peculiaridad de este ejemplar es que presenta bien definidas manos y pies en donde se puede apreciar claramente la forma de los dedos.
Los rasgos de su rostro resultan llamativos debido al grosor de sus labios, que se observan gruesos y rectangulares, que bordean una boca abierta, quizás mostrando los dientes, la nariz chata y triangular fue agregada por aplicación al pastillaje y las pupilas fueron indicadas por punzonado al interior de unos ojos incisos, similares a los D3. A diferencia de muchos tipos de figurillas del preclásico mesoamericano, este individuo no presenta una deformación craneana evidente, y por atavío lleva un tocado en forma de gorro y orejeras circulares.
No se observan órganos sexuales y mantiene la misma posición que recuerda a las características figuras olmecas del tipo “baby face” o “cara de niño”. En todo caso, da cuenta de la permanencia de un estilo de representación humana, a lo largo del Preclásico medio que permeó en la Cuenca de México y que fue compartida en distintas regiones al alcance del estilo olmeca.
Durante el devenir de las sociedades del preclásico en la Cuenca de México se desarrollaron distintos patrones estéticos que quedaron reflejados en la cultura material. La variedad existente entre las representaciones de personajes en distintas regiones de la cuenca y en diferentes momentos históricos, han llevado a los investigadores a identificar estilos característicos.