El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico
Jarra rojo pulido con asa | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
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Jarra rojo pulido con asa

Región Altiplano Central
Período Posclásico tardío
Año 1350-1521 d.C.
Técnica

Barro modelado, alisado, pulido, pintura bruñida y pastillaje

Medidas 28.3   x 20.8  x 18.3  cm
Ubicación Bóveda -
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1603
Investigador

Entre los materiales arqueológicos que usualmente se recuperan en las excavaciones están aquellos utensilios, vasijas y objetos que nos parecen muy familiares porque seguramente podemos encontrar algunos muy parecidos en nuestra propia casa. Dichos enseres nos informan cómo los humanos han resuelto las mismas necesidades con soluciones tecnológicas semejantes a lo largo de la historia. Haciendo análisis concretos a estos objetos, es posible saber qué tipo de alimentos guardaban en su interior; si eran o no expuestos al fuego; e incluso cómo eran las familias que los usaban, si tenían cierto estatus socioeconómico u otro.

Durante el periodo Posclásico encontramos la mayor variedad cromática y estilística en las vasijas y objetos de cerámica del Altiplano Central. En la jarra que aquí se describe, se puede observar que tiene la mayor parte de su cuerpo cubierto de engobe rojo.

Tiene un cuerpo de silueta compuesta formado por dos cajetes curvo-convergentes. Dos agarraderas a los lados del cuerpo colocadas por pastillaje y un asa vertical que va del borde hacia la sección media del cuerpo. Éste a su vez está cubierto de engobe rojo, y sobre la mitad superior, así como en el borde de la boca y sobre el asa se aplicó pintura negra plomiza o color grafito. Presenta salpicaduras del color plomizo en la zona del cuello. Su acabado es bruñido. Tiene una base convexa y el fondo plano y sobre el cuerpo se alcanzan a percibir los brochazos del momento en que el engobe y la pintura fueron aplicados por el artesano. Al interior se encuentra alisada.

Como se ha mencionado anteriormente, puede ser clasificada en el tipo Rojo Pulido, que, de acuerdo con Michael Smith, también se ha llamado como el tipo Rojo Texcoco. Esta clase de cerámica guinda era producida en la Cuenca de México, Morelos y el Valle de Toluca y se intercambiaban comúnmente, incluso aparecen enlistadas en la época colonial temprana como parte de las mercancías ofrecidas a la venta en distintos mercados. La cerámica de este tipo se presentó también en formas como copas y vasos, además de las jarras, que probablemente fueron usadas en grandes banquetes.

Entre los materiales arqueológicos que usualmente se recuperan en las excavaciones están aquellos utensilios, vasijas y objetos que nos parecen muy familiares porque seguramente podemos encontrar algunos muy parecidos en nuestra propia casa. Dichos enseres nos informan cómo los humanos han resuelto las mismas necesidades con soluciones tecnológicas semejantes a lo largo de la historia. Haciendo análisis concretos a estos objetos, es posible saber qué tipo de alimentos guardaban en su interior; si eran o no expuestos al fuego; e incluso cómo eran las familias que los usaban, si tenían cierto estatus socioeconómico u otro.

--Vista de salas--

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