Mujer desnuda con cabellera larga y adornos | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Mujer desnuda con cabellera larga y adornos | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla

Mujer desnuda con cabellera larga y adornos

Cultura Chupícuaro
Estilo Ojos rasgados
Región Valle de Acámbaro, Guanajuato
Período Preclásico tardío
Año 400-100 a.C.
Técnica

Barro modelado con pastillaje, incisión y pintura

Ubicación Bóveda Prehispánico
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 827
Investigador

Descripción

No todos los volúmenes escultóricos exhiben plena tridimensionalidad o carácter escultórico. Los de la cultura Chupícuaro en la modalidad estilística “ojos rasgados” son un ejemplo de ello: la parte posterior es plana y lisa. No obstante, destaca la habilidad del artista para plasmar la voluptuosidad de un cuerpo femenino: en la pieza que vemos, los senos son grandes y tan anchos que cubren las axilas, el abdomen es abultado y, particularmente, los contornos redondeados de la silueta son los que crean la apariencia de una obra tridimensional.

Un recurso característico del estilo es el uso abundante del pastillaje, un término técnico que se refiere  a las pequeñas porciones de pasta de barro adheridas a la pieza, que en este caso fue modelada; de tal manera se figuró el cabello, la banda del tocado, los ojos, la boca, el collar y un pezón. El uso de la pintura roja y blanca también fue frecuente, sin embargo pocas veces se conserva.

El vientre caído oculta la zona genital y pudiera indicar que se trata de una mujer que ya ha parido. Piezas como ésta fueron encontradas en entierros humanos, sin embargo, es difícil establecer que retrataran a los difuntos puesto que predomina la representación de mujeres y en las sepulturas se hallaron más bien varias figuras en torno a un solo individuo, adulto o infantil.

El conjunto funerario más conocido a la fecha es un cementerio o área exclusiva para sepultar a los difuntos, usada a lo largo de siglos, que se ubicaba en la parte superior de la loma El Rayo, en la zona de Chupícuaro. Fue excavado a mediados de la década de 1940 por Daniel Rubín de la Borbolla, Elma Estrada y Muriel Porter; esta última analizó acuciosamente los materiales y reveló que en dicho sitio se registraron 390 entierros humanos, todos de tipo directo, algunas sepulturas son de cráneos aislados; tanto éstos, como los restos óseos completos presentaron ofrendas, en términos cuantitativos sobresalen las vasijas cerámicas; otros materiales eran las mencionadas esculturas, cráneos trofeo, puntas de obsidiana, manos y metates, instrumentos musicales y ornamentos corporales de concha y hueso.

Es probable que las orejeras y el pendiente del collar en esta pieza representaran objetos de concha, que alguna vez estuvieron pintados de blanco. La producción de las figuras del estilo "ojos rasgados" fue abundante; exhibe variantes identificadas por Muriel Porter; en su clasificación, la que vemos corresponde a la que llamada “ojo entrecerrado”; éstos no son rasgados sino horizontales.

Sin duda, en dicho estilo llama la atención el contraste entre la elaboración formal de la parte frontal figurativa y la simpleza de la posterior.  Probablemente, este último tratamiento es análogo a la decoración pictórica geométrica abstracta de las vasijas y esculturas huecas. Vale la pena ver por detrás de la figura y apreciar la bella abstracción de una silueta femenina.

No todos los volúmenes escultóricos exhiben plena tridimensionalidad o carácter escultórico. Los de la cultura Chupícuaro en la modalidad estilística “ojos rasgados” son un ejemplo de ello: la parte posterior es plana y lisa. No obstante, destaca la habilidad del artista para plasmar la voluptuosidad de un cuerpo femenino: en la pieza que vemos, los senos son grandes y tan anchos que cubren las axilas, el abdomen es abultado y, particularmente, los contornos redondeados de la silueta son los que crean la apariencia de una obra tridimensional.

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