Estas imágenes, tomadas de rincones y recovecos del Museo, representan diversos estados intermedios: entre de pie y recostado, entre un lugar y otro, entre realidad y sueño.
Las cortinas también ocupan un espacio intermedio –entre el adentro y el afuera– mediando la luz y la visión. Del mismo modo, el Museo, como la cortina, participa en la configuración de nuestra experiencia.
Estas imágenes, tomadas de rincones y recovecos del Museo, representan diversos estados intermedios: entre de pie y recostado, entre un lugar y otro, entre realidad y sueño.
Las cortinas también ocupan un espacio intermedio –entre el adentro y el afuera– mediando la luz y la visión. Del mismo modo, el Museo, como la cortina, participa en la configuración de nuestra experiencia.