• Visita

    Planea tu visita

    Lineamientos

    Visitas Guiadas

    Descubre Puebla

  • Exposiciones

    El México Antiguo

    Salas de Arte Virreinal

    Temporales

    • Pasadas
    • Presentes
    • Próximas
  • actividades

    Presenciales

    En línea

    Visitas Guiadas

  • En línea

    Amparo Online

    Publicaciones Digitales

    Recorridos Virtuales

  • Aprende

    Niños

    • Tutoriales
    • Cuadernillos para iluminar
    • Cuadernillos de actividades
    • Cuentos para niños
    • Cápsulas para niños

    Publicaciones

    Podcast

    Programa Escolar

    Vinculación Universitaria

    Videos

  • Servicios

    Terraza

    Tienda del museo

    Biblioteca

    Café del museo

    Renta de espacios

  • El Amparo

    Acerca de

    Nuestros Fundadores

    Historia de los edificios

    Artistas y colaboradores

    • Ponentes
    • Investigadores
    • Artistas

    Contacto

    • Prensa
    • Bolsa de trabajo
    • Suscríbete al Boletín
      Al suscribirte recibirás información de los eventos y exposiciones del Museo Amparo.
    • Servicio social y voluntariado
    • Formulario de contacto

ES

  /  

EN

Horario

Miércoles a lunes de

10:00 a 18:00 h

Hombre tlacuache negro y anaranjado | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla

Hombre tlacuache negro y anaranjado

<
Cultura Tlatilco
Región Valle de México
Período Preclásico medio, fase Manantial
Año 1000-800 a.C.
Técnica

Barro modelado y bruñido

Medidas 22.5   x 14  x 15.3  cm
Ubicación Sala 3. Cuerpos, rostros, personas
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 324
Investigador
  • Marie-Areti Hers

La superficie crema bruñida de ambas vasijas presenta manchas que van del negro al anaranjado debido a condiciones cambiantes de cocción, pero la vasija tiene además un baño anaranjado en la cara y en el vientre, mientras que conserva en las incisiones de los ojos, la boca y los dedos restos de hematita rojo, puesto después de la cocción.

Por lo demás, las figuras son muy similares en la manera de fusionar aspectos humanos y animales. La cara corresponde al hocico largo y puntiagudo de una zarigüeya o tlacuache, con dientes y colmillos filosos y orejas pequeñas y redondas, aunque en el caso de la nariz afilada, es más humanizada. Los pequeños brazos podrían verse como las patas delanteras del animal y la parte voluminosa del cuerpo que transforma el ser en una olla podría ser una referencia al marsupio en el cual la hembra protege a las crías.

Pero lo demás es humano: la postura vertical de cuclillas y la parte trasera de la cabeza, la cual parece recubierta de una gorra o de un pelo rizado que en nada podría aludir al pelaje hirsuto del animal; curiosamente en esta transfiguración, el tlacuache ha perdido su larga cola pelona que lo caracteriza. Ese ser fantástico, hombre enmascarado o transformándose en un animal lleva a pensar en la posibilidad de que se trata de evocar las facultades mágicas de un personaje poderoso y enigmático.

Esas obras nos introducen así en el pensamiento religioso y la vida ritual de los antiguos pobladores del Valle de México. La naturaleza precisa de ese personaje nos escapa, ¿chamán, nahual? El tlacuache, animal astuto, marsupial nocturno, tiene un comportamiento muy llamativo cuando cae en un coma involuntario provocado por el miedo extremo y, por ende, parece fingir la muerte para luego revivir. Además, es singular entre todos los animales por su marsupio. Ha inspirado varios mitos y leyendas mesoamericanas que perviven en la actualidad.

Lo consideran como el que robó el fuego a los dioses para compartirlo con los humanos, y por ende es visto como el antepasado benefactor y civilizador. Entre los remedios tradicionales, figura como poderoso agente para inducir las contracciones del parto, y asegurar los nacimientos. Su relativa frecuencia en el arte de la cultura Tlatilco sugiere que las representaciones de este animal singular han rebasado definitivamente el dominio de las simples apariencias de la vida cotidiana para dar forma a pensamientos complejos aunque difíciles de descifrar. Estas figuras que evocan metamorfosis nos remiten también a la importancia que revistieron las máscaras en la vida ritual de estos tiempos, máscaras de barro con expresiones humanas, animales o fantásticas muy diversas, ofrendadas en entierros o puestas en la cara de ciertas figurillas.

 

Rep. Aut. I.N.A.H.

2 Sur 708, Centro Histórico,

Puebla, Pue., México 72000

Tel +52 (222) 229 3850

Abierto de miércoles a lunes de

10:00 a 18:00 h

Visita
Planea tu visita Lineamientos Actividades Recorridos guiados Descubre Puebla
Exposiciones
El México Antiguo Salas de Arte Virreinal Colección de Arte Contemporáneo Temporales
En línea
Actividades Libros digitales Recorridos virtuales
Aprende
Niños Publicaciones Podcast Programa Escolar Vinculación Universitaria Videos
Servicios
Terraza Tienda en Línea Biblioteca Café del Museo Renta de espacios
El Amparo
Acerca de Nuestros Fundadores Historia de los edificios Artistas y colaboradores
Contacto
Prensa Colabora con nosotros Boletín Contacto
Términos y condiciones
Políticas de privacidad
Licencia Creative Commons

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional