Uno de los pilares alimenticios de las sociedades mesoamericanas es la calabaza. Se tiene conocimiento que desde etapas precerámicas ya se consumía, y una vez domesticado tuvo un alcance amplio debido a su adaptabilidad, por lo que se convirtió en un indispensable de la milpa.
Dentro de las manifestaciones artísticas las cucurbitáceas igualmente han tenido un impacto significativo, visible en diferentes contextos y temporalidades que abarcan desde el Preclásico medio (1200-400 d.C.), hasta el Posclásico tardío (1200-1521 d.C.), sus representaciones consideran pinturas, labrados, escultura en bulto redondo y por supuesto en la producción cerámica.
De esta última podemos observar esta pieza de la Colección. Se trata de una obra cerámica elaborada mediante la técnica de modelado. Aunque la vasija posee algunas zonas con pulimiento, actualmente su acabado de superficie es alisado, situación que nos hace suponer que por mucho tiempo estuvo en una zona que facilitó su erosión. La única decoración visible es la aplicación de pintura roja en una sección del cuerpo.
Mediante un conjunto de diez hendiduras, el alfarero recreó los gajos que componen la piel de la fruta, lo que otorga a la pieza un naturalismo significativo. No debemos olvidar lo complejo que sugiere esta condición, pues estamos frente a una pieza de pasta delgada y miniatura, lo que proyecta la destreza de su creador y el conocimiento del proceso de cocción. Al detallar sobre el cuello, más allá de los faltantes que exhibe, se aprecia como el artefacto se compone de dos piezas que se unieron previo al ingresarla al horno.
Vinculado con lo anterior, resalta en el cuerpo, específicamente en la zona con pintura, una pequeña protuberancia lograda por un “pellizco” que se le da al recipiente en el momento en que la arcilla aún se encuentra húmeda. Este atributo se utilizó con la finalidad de maniobrarla de forma más óptima en su condición precocción, con el objetivo de evitar, en todo momento una situación que vulnere la vasija, ya sea con alteraciones de forma, acabado de superficie o digitaciones.