Entre los materiales arqueológicos que usualmente se recuperan en las excavaciones están aquellos utensilios, vasijas y objetos que nos parecen muy familiares porque seguramente podemos encontrar algunos muy parecidos en nuestra propia casa. Dichos enseres nos informan cómo los humanos han resuelto las mismas necesidades con soluciones tecnológicas semejantes a lo largo de la historia. Haciendo análisis concretos a estos objetos, es posible saber qué tipo de alimentos guardaban en su interior; si eran o no expuestos al fuego; e incluso cómo eran las familias que los usaban, si tenían cierto estatus socioeconómico u otro.
Durante el periodo Posclásico encontramos la mayor variedad cromática y estilística en las vasijas y objetos de cerámica del Altiplano Central. En la jarra que aquí se describe se puede observar que tiene la mayor parte de su cuerpo cubierto de engobe rojo. Presenta diseños geométricos (espirales, grecas escalonadas) pintados en negro sobre el engobe rojo y un acabado pulido. Por dentro del cuello el engobe cubre hasta su mitad y también toda la vertedera. Estas características permiten reconocerla como del tipo Rojo Pulido o cerámica guinda, un tipo cerámico que se ha localizado en Morelos, siendo en algunos casos de elaboración local o bien importada del sur de la Cuenca de México. Tiene además un cuerpo de silueta compuesta, curvo convergente y una agarradera vertical que va del borde hasta el cuerpo. Su cuello es curvo divergente y presenta una boca oval con vertedera abierta de canal. Su base y fondo son planos.
Como se ha mencionado anteriormente, puede ser clasificada en el tipo Rojo Pulido, que, de acuerdo con Michael Smith, también se ha llamado como el tipo Rojo Texcoco. Esta clase de cerámica guinda era producida en la Cuenca de México, Morelos y el Valle de Toluca y se intercambiaban comúnmente, incluso aparecen enlistadas en la época colonial temprana como parte de las mercancías ofrecidas a la venta en distintos mercados. La cerámica de este tipo se presentó también en formas como copas y vasos, además de las jarras, que probablemente fueron usadas en grandes banquetes.