Ma Tohan Nihno mitujillo miyo tegorojo | El tiempo en las cosas. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
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Ma Tohan Nihno mitujillo miyo tegorojo | El tiempo en las cosas. Salas de Arte Contemporáneo | Museo Amparo, Puebla
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Período Siglo XXI
Año 2011
Técnica Microcontroladores, sensores de luz, circuito electrónico, pantalla LED, silla de madera, piel de conejo, tijeras, cuchara y mármol
Medidas

Escultura 55 x 50 x 61 cm

LED 70 x 10 x 6 cm

Ubicación Sala 6. Paisaje y territorio
Investigador

Descripción

Fernando Palma ha realizado numerosas esculturas mecatrónicas que cuestionan el entendimiento occidental de la naturaleza y rescatan, en cambio, la cosmovisión de los pueblos originarios de México como una manera de pensar desde otra perspectiva nuestra relación con el entorno.

Ma Tohan Nihno mitujillo miyo tegorojo (Mi nombre es coyote... y tú, ¿cómo te llamas?) es una escultura creada a partir de una piel de conejo que asemeja un coyote, diversos elementos tridimensionales y un sistema mecatrónico. Este coyote, cuya boca está atravesada por unas tijeras, realiza un movimiento para tomar agua, poniendo al descubierto la vitalidad y la muerte que coexisten en el mundo. La flecha que yace sobre el piso señala la relación de la escultura con el imaginario mesoamericano.

Palma ha trabajado en diversas ocasiones con la figura del coyote. Para los pueblos de Mesoamérica, dicho animal era visto como un ser lúdico, astuto, pragmático e incluso tramposo. Hoy en día, el “coyote” es, además, el nombre con que se conoce a quien “arregla cosas” o el que te puede “pasar al otro lado” (es decir, cruzar ilegalmente la frontera). Aprovechando esta polisemia, el artista conecta el pasado remoto con el presente más actual para invitar a un interlocutor imaginario a hablar con este ser y adentrarse en su universo.

En algunas de sus obras, el artista mismo ha aparecido encarnado como coyote o como Huehuecóyotl, “coyote viejo”, en náhuatl –una deidad asociada al baile y la guerra, el canto y el Inframundo. En estas piezas, la presencia del coyote y de Huehuecóyotl “es sin duda una crítica al despojo del espacio, donde mundo y naturaleza han quedado como cosa ahí para el consumo. La modernidad hizo soberano al hombre y en su autonomía no necesitó más del mundo para darse sentido. Huehuecóyotl (...) intenta vincular lo desconectado. Su devenir animal permite intervenir en el plano cósmico y con su baile pide por reordenar lo despedazado”.[1]

A lo largo de los años, Palma se ha interesado además por la pictografía y las lenguas mesoamericanas, ya que en su constitución misma develan otra comprensión del mundo y el entorno. El nombre de la pieza, de hecho, está escrito en Hñahñú, una variante lingüística del otomí. El letrero LED, por su parte, contiene una oración náhuatl contemporánea de agradecimiento a la tierra que Palma ha modificado sutilmente. Sin embargo, para evidenciar la falta de atención del Estado y la sociedad general a los pueblos originarios, el artista decidió no traducir esta frase.

A diferencia de la historia oficial mexicana, que soñó con una raza tan cósmica como homogénea, donde el mundo indígena era visto en función de un pasado glorioso y no como una realidad vigente, Palma utiliza y convoca el imaginario de los pueblos originarios como una agencia que le permite operar en el presente e imaginar otros futuros posibles.

EKA, agosto de 2020

Referencias

https://terremoto.mx/article/fernando-palma-in-conversation-with-malacchi-farrell/

https://pasolibre.grecu.mx/fernando-palma-mecatronica-con-una-cosmovision-indigena/

Fernando Palma. “…amotla otlacualacac oncan tlanahuatiz  quename ye huitz quiahuitl…mocualnezcayotl” …no relampagueó para anunciar que llovería… tu hermosura (Catálogo de la exhibición), México, Museo Universitario del Chopo/ UNAM, 2015, p. 72.

NOTA ADICIONAL PARA LA FICHA CATALOGRÁFICA:

Fernando Palma sugiere que nunca se traduzca lo que dice el letrero LED por los motivos que se señalan en el texto. Sin embargo, para fines de investigación, y no de exhibición o catálogo, la frase del letrero es la siguiente:

Tlazocamate in ipalnemohuani, centetl tonalli, centetl huetzincapa.

Xinech itah, xinech itha Na nica mo pipilantzin, ximoihtilli, nochi nocnehuan no altlanan, no mexicatlanan

Gracias dador de la vida, por el día, por esta madrugada, mírame, mírame, soy tu hijo.

Cuida a mis hermanos, a la madre tierra, a mi tierra Mexicah.

[1] Helena Chávez Mac Gregor, “Hacer bailar a los espectros”, en: Fernando Palma. “…amotla otlacualacac oncan tlanahuatiz  quename ye huitz quiahuitl…mocualnezcayotl” …no relampagueó para anunciar que llovería… tu hermosura (Catálogo de la exhibición), México, Museo Universitario del Chopo/ UNAM, 2015, p. 26.

Fernando Palma ha realizado numerosas esculturas mecatrónicas que cuestionan el entendimiento occidental de la naturaleza y rescatan, en cambio, la cosmovisión de los pueblos originarios de México como una manera de pensar desde otra perspectiva nuestra relación con el entorno.

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