El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico
Figura pelecaniforme | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
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Figura pelecaniforme

Región Centro de México
Período Preclásico medio
Año 1400-900 a.C.
Técnica

Escultura cerámica modelada, con pastillaje, punzonado, incisión, alisado y engobe

Medidas 5.5   x 2.8  x 3.1  cm
Ubicación Bóveda Prehispánico
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1652
Investigador

Aun cuando ha perdido una pata y la cola, esta pieza se reconoce fácilmente un ave de cuello largo, con cresta, en posición de pie. El modelado nos da algunas pistas para su identificación, no obstante, se trata de una imagen esquemática en la que se han suprimido rasgos, como los dedos de la pata semicilíndrica que conserva. Asimismo, ésta se hizo robusta para que, junto con la otra pata y seguramente la cola, la figura tuviera un firme apoyo trípode.

Del cuerpo periforme se proyecta hacia arriba y dobla al frente el cuello ancho del ave que remata en una cabeza alargada, apoyada sobre el cuerpo. En la cabeza sobresalen los ojos hechos al pastillaje en la modalidad llamada “grano de café” (es una aplicación circular con una ranura horizontal), así como el pico grande, ancho y abierto. Otros rasgos llamativos son las tres plumas largas, extendidas en el contorno superior la cabeza, así como el engobe negro que cubre figura. Dado lo anterior, conjeturo que posiblemente la imagen representa una garza, de modo específico a la garza morena, una especie del orden de los pelecaniformes, cuyo nombre científico es Ardea herodias. Es un ave acuática migratoria, que se adentra en los cuerpos de agua, pisando el suelo, para cazar su comida. Otras especies del orden son los pelícanos e ibises. 

Los rasgos estilísticos, como el uso del pastillaje y el mencionado engobe oscuro, afilian la obra con el arte de la cultura de Tlatilco, una sociedad asentada en la cuenca lacustre del Centro de México, cuyos vestigios se fechan entre el 1400 y el 900 a.C., en sitios ubicados en los actuales Estado de México y Morelos.

Varias especies de garzas son endémicas de la cuenca lacustre central de México, integrada, de norte a sur, por los lagos Xaltocan, Zumpango, Texcoco, Xochimilco y Chalco. En las riberas poniente y sur de los tres últimos, se encuentran los vestigios de la sociedad tlatilquense.

El embrujo del lago. El sistema lacustre de la Cuenca de México en la cosmovisión mexica, es un libro de Gabriel Espinosa Pineda, en el que desarrolla una profunda investigación histórica sobre la antigüedad cultural en ese entorno natural. Sobre las garzas, el autor menciona que su cuello por lo general está doblado en “S”, a causa de un desarrollo desigual de las vértebras, descripción que remite directamente a la silueta de nuestra imagen. A la garza morena la llama también “garzón cenizo”; menciona su plumaje gris azulado y que el gran tamaño que puede alcanzar -1.25 m de altura y 1. 7 m de envergadura- le permitía adentrarse en el lago a mayor profundidad y atrapar animales más grandes para comer; su dieta incluía peces, ranas, renacuajos, culebras, insectos con sus larvas, gusanos, crustáceos y pequeños mamíferos.

En el ámbito nahua del Centro de México durante el Posclásico tardío y la etapa colonial temprana, está documentado el uso de plumas de garzas en el arte plumario; puede suponerse que su uso con tales fines se remonta a siglos antes. Cabe agregar que la figura que atendemos tiene en la superficie restos de un pigmento rojo, quizá es hematita. Enrique Vela informa que fragmentos de este óxido de fierro se han encontrado en vasijas y en los metates en que se molía. Otro rasgo llamativo de la figura de garza son los pares de orificios barrenados a los costados de la cabeza; al parecer, dos de ellos perforaron la pieza; por esta abertura pudo pasarse un cordel para usar la pieza como un ornamento colgante.

Aun cuando ha perdido una pata y la cola, esta pieza se reconoce fácilmente un ave de cuello largo, con cresta, en posición de pie. El modelado nos da algunas pistas para su identificación, no obstante, se trata de una imagen esquemática en la que se han suprimido rasgos, como los dedos de la pata semicilíndrica que conserva. Asimismo, ésta se hizo robusta para que, junto con la otra pata y seguramente la cola, la figura tuviera un firme apoyo trípode.

--Vista de salas--

El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico