Acerca del Museo

El Museo Amparo es una institución privada fundada en memoria de Amparo Rugarcía de Espinosa en 1991 por Manuel Espinosa Yglesias y su hija Ángeles Espinosa Yglesias Rugarcía a través de la Fundación Amparo, con el compromiso de conservar, investigar, exhibir y divulgar el arte prehispánico, virreinal, moderno y contemporáneo de México.

El Museo Amparo es considerado uno de los centros culturales y de exhibición más importantes de México. Cuenta con salas para la exhibición de su acervo de arte prehispánico, uno de los más importantes en México en una institución privada. Además de la colección de obras de arte virreinal y de los siglos XIX y XX, presenta un programa permanente de exposiciones temporales nacionales e internacionales, al igual que un intenso programa de actividades académicas, artísticas, educativas y lúdicas dirigidas a todo tipo de públicos.

Misión y visión

Contribuir de manera significativa al desarrollo cultural de los habitantes del estado de Puebla y de México a través de las artes visuales, fomentando el fortalecimiento de la persona mediante experiencias significativas, formativas y de disfrute para mejorar su nivel de vida, el de su comunidad y el del país.

Ser uno de los museos más importantes a nivel nacional e internacional en cuanto a exhibición, investigación y divulgación del arte prehispánico, virreinal, moderno y contemporáneo, dinamizando la cultura de la región mediante un estrecho trabajo con otras instituciones culturales de México y del mundo. Ser una institución que sitúe a Puebla como un referente cultural a nivel nacional e internacional.

Historia de los edificios

El inmueble del Museo Amparo formó parte de un conjunto de edificios que tuvieron distintos usos a lo largo del tiempo. Su historia se remonta al siglo XVI cuando en 1538 se funda el primer hospital de la ciudad de Puebla, llamado San Juan de Letrán, conocido como “El Hospitalito”.

Hacia 1642, el obispo Juan de Palafox y Mendoza solicitó que los enfermos se trasladaran a otro hospital. El edificio y los predios anexos que incluían la huerta y un terreno sin construir cambiaron su uso, alojando a varios colegios, como el Colegio para Niñas dedicado a la Purísima Concepción, y un albergue para mujeres casadas o viudas.

Asimismo, sus muros vieron pasar una casa de sacerdotes, un asilo de ancianos y viviendas particulares. Desde 1871, una parte del edificio albergó la casa de Vicente Espinosa Bandini, abuelo de Manuel Espinosa Yglesias, fundador del Museo Amparo.

En el siglo XX, el conjunto de edificios fue adaptado por el Arq. Pedro Ramírez Vázquez para ser sede del Museo Amparo, inaugurado en febrero de 1991.

En 2010, la Fundación Amparo emprendió un proyecto de actualización arquitectónica a cargo del despacho TEN Arquitectos, encabezado por Enrique Norten. Se creó una propuesta arquitectónica contemporánea que convive con los edificios históricos y el patrimonio artístico que alberga al Museo.

Actualización

La actualización arquitectónica del Museo Amparo consistió en renovar áreas y construir nuevos espacios conservando la distribución original del edificio. Planeado en tres etapas, el proyecto estuvo a cargo del despacho TEN Arquitectos con la dirección de Enrique Norten.

Primera etapa

En febrero de 2013, se inauguró la primera etapa de actualización. Se generaron nuevos espacios en interiores sumando otras estrategias: ofrecer mejores servicios y optimizar los espacios dedicados a exposiciones temporales.

Se consiguió neutralidad mediante los materiales y acabados, además de que se les dio un nuevo valor a los edificios históricos mediante una mayor fluidez espacial.

Resultados:

  • Renovación de salas de exposiciones temporales
  • Actualización de la Biblioteca
  • Modernización del Auditorio
  • Salas didácticas
  • Instalaciones óptimas para resguardo de obra
  • Mayor capacidad en espacios para actividades educativas
  • Tienda
  • Terraza con panorámica
  • Cafetería
  • Acceso a las Salas de Arte Virreinal y Siglo XIX a través del Vestíbulo, elemento central de conexión y distribución con las diferentes áreas
  • Adecuación de las azoteas para establecer una nueva relación con el paisaje urbano y el skyline del Centro Histórico de Puebla, replanteando la relación del edificio con su contexto
  • Mayor aprovechamiento de la luz natural
  • Accesos óptimos para personas con capacidades diferentes
  • Segunda etapa

    Esta fase del proyecto, abierta al público en diciembre de 2013, consistió en la reapertura de 1848 metros cuadrados de espacios para exposiciones temporales, equipados según los parámetros internacionales de exhibición que permiten recibir proyectos de los más diversos tipos y procedencias. Se integraron también áreas de servicios a sus visitantes con óptima funcionalidad.

    Tercera etapa

    La tercera etapa, inaugurada en abril de 2015, actualizó las salas y el discurso museográfico de la Colección Permanente de Arte Prehispánico, ubicada en una superficie de 1285 metros cuadrados. Al concluir el proyecto, el Museo amplió sus espacios públicos, de exhibición y de almacenaje en cerca de 3000 metros cuadrados y cuenta con una superficie total de casi 9000 metros cuadrados.

    Con esta actualización arquitectónica, el Museo Amparo reafirma su posición como centro cultural de referencia en nuestro país, tanto por la importancia de su colección permanente y exposiciones temporales, como por sus edificios e instalaciones y por el programa de actividades culturales y educativas que ofrece a la comunidad.