El sitio Bocana del río Copalita se localiza en las bahías de Huatulco, en la costa del Pacífico sur, a unos 10 km al oeste de Santa Cruz Huatulco. Fue un asentamiento de ocupación prolongada, con orígenes en el Preclásico. En todos sus estratos culturales abundan las figurillas de cerámica, en su mayoría femeninas, lo que sugiere la importancia que sus habitantes otorgaban a la mujer, posiblemente en relación con cultos a la fertilidad. Casi todas las figurillas femeninas del sitio están desnudas y, a veces, solo llevan un collar. También se ha distinguido un conjunto de formas realistas y muy expresivas, con rostros detallados y tocados altos. Dentro de él, el tipo de cabeza alargada reúne cabezas sólidas que tienden a alargarse hacia arriba o hacia atrás, ya sea por una deformación craneana tubular erecta, variante plano frontal, o por lo exagerado del tocado. Estas cabezas tienen, además, una nariz grande. En las femeninas, el peinado se hace al pastillaje, con enredos, nudos y trenzas formados con bolitas e incisiones.
La pieza es un fragmento de figurilla femenina que conserva la cabeza, el cuello y la parte superior del torso; el cuerpo inferior se perdió debido a una fractura irregular en la base. Está modelada en barro de tonos café-ocre, con superficies alisadas y restos de engobe café que evidencian un desgaste generalizado. Los senos están modelados en relieve y los pezones están marcados con un círculo.
La cabeza tiene un tratamiento más elaborado que el resto del cuerpo. El rostro es alargado. Los ojos, elípticos y en forma de ranura, presentan una perforación circular en el centro, a modo de pupila. La nariz es prominente y tiene las fosas nasales perforadas. La boca está entreabierta, con un ligero modelado del labio superior y un indicio de la cavidad bucal.
El peinado forma un volumen alto sobre la cabeza, dividido por una raya central longitudinal y por incisiones paralelas que sugieren mechones peinados o trenzados. De perfil, el arreglo se ve como un casquete rígido y no como cabello suelto. Esta manera de representar el cabello con incisiones en la frente o la coronilla, a veces prolongadas hacia la espalda, está documentada en otras figurillas de Copalita.
En el cuello lleva un collar ancho y ceñido, con líneas incisas y una hilera de perforaciones que podrían representar cuentas. En las orejas tiene orejeras circulares con perforación central. Los collares y las orejeras, hechos al pastillaje o con bandas de pasta, se encuentran entre los atributos adicionales de las figurillas del sitio.
Por el naturalismo del rostro, la nariz grande y el tocado alto, la pieza corresponde al tipo de cabeza alargada. Reproduce, además, el patrón más común entre las figurillas femeninas de Copalita: torso desnudo y collar como principal adorno. El peinado elaborado, el collar y las orejeras pueden interpretarse como marcas de un estatus socioeconómico alto, de modo que la figurilla expresaría tanto el género como el rango de la mujer representada.