Primera etapa

del proyecto de actualización 2013

En 2010, en el marco del 20 aniversario del Museo Amparo, la Fundación Amparo, con el apoyo del Gobierno Federal a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y del Gobierno del Estado de Puebla, emprendió un proyecto de actualización de este recinto, fundado en 1991 por el señor Manuel Espinosa Yglesias y su hija, la señora Ángeles Espinosa Yglesias Rugarcía.

El Museo Amparo, comprometido con la conservación, exhibi­ción, investigación y divulgación del arte prehispánico, virreinal, moderno y contemporáneo de México, es hoy en día un referen­te histórico y cultural de nuestro país. Cuenta con un acervo de más de 1,700 piezas de arte prehispánico, siendo la colección más importante albergada en un museo privado en México, también resguarda más de 1,300 obras de arte virreinal y de los siglos XIX y XX. Presenta además, un programa permanente de exposiciones temporales nacionales e internacionales y de actividades académicas y artísticas dirigidas a todo público.

El inmueble del Museo Amparo formó parte de un conjunto de edificios que tuvieron distintos usos a lo largo del tiempo. Su historia se remonta al siglo XVI cuando se funda el primer hospital de la ciudad de Puebla, bajo la advocación de San Juan de Letrán, conocido como “El Hospitalito”. Hacia 1642, el obispo Juan de Palafox y Mendoza solicitó que los enfermos se trasladaran a otro hospital; por ende, el inmueble y los predios anexos que incluían la huerta y un terreno sin construir cambiaron su uso, alojaron varios colegios, como el Colegio para Niñas dedicado a la Purísima Concepción, y un albergue para mujeres casadas o viudas, donde podían vivir en comunidad mientras su maridos estaban ausentes. Asimismo, sus muros vieron pasar una casa de sacerdotes, un asilo de ancianos y viviendas particulares. Desde 1871, una parte del edificio albergó la vivienda de don Vicente Espinosa Bandini, abuelo de don Manuel Espinosa Yglesias. El conjunto fue adaptado por el Arq. Pedro Ramírez Vázquez para ser sede del Museo Amparo, inaugurado en febrero de 1991.

La apertura de esta primera etapa, a cargo del despacho TEN Arquitectos, encabezado por Enrique Norten, creó una propuesta arquitectónica que convive con el patrimonio histórico del recinto que alberga al museo. Destacan nuevos espacios de exhibición, la liberación de capas en acabados realizados en intervenciones previas en el edificio original, un mayor aprovechamiento de la luz natural, instalaciones óptimas para resguardo de obra, un nuevo vestíbulo, actualización de la biblioteca y el auditorio, mayor capacidad en espacios para actividades educativas, tienda, una terraza panorámica con servicio de cafetería, así como instalaciones adecuadas para acceso de personas con capacidades diferentes.

La segunda etapa  comprende el trabajo en las salas para exposi­ciones temporales que tendrán un espacio de 1,848 m2 y la tercera, consiste en la actualización de las salas y discurso museográfico de la colección permanente de arte prehispánico, que se ubicará en una superficie de 1,285 m2. Se estima que estas últimas dos etapas estarán concluidas en el segundo semestre de 2013.